sábado, 14 de agosto de 2010

Esquema Corporal

Génesis u origen de la noción de esquema corporal en el niño/a

Si bien la noción de esquema corporal se inicia en la infancia su desarrollo permanece durante toda la vida debido a lo que se conoce como una Evolución dialéctica inacabada entre el cuerpo, la mente y el afecto.

Si queremos estudiar qué es la noción de cuerpo necesariamente tenemos que acudir a la Teoría Genética, cuyos máximos exponentes son: Piaget (Suiza), Wallon (Francia), Preyer (Francia), Spitz (Francia) y Ajuriaguerra (España). Todos ellos coinciden al señalar que hay dos aspectos indisociables en el desarrollo de la noción de esquema corporal, ellos son:
1. Nociones cognitivas y ejecutivas.
2. Aspecto psicoafectivo y relacional inherente ala construcción de la imagen del cuerpo.

La imagen corporal se logra con la integración de la función de acción (maduración del equipo neurofisiológico y las reacciones ante el mundo exterior).

En el bebé recién nacido comienzan a articularse las estimulaciones interoceptivas y las propioceptivas. Siendo que las sensaciones interoceptivas (esencialmente bucales) están basadas en las fluctuaciones tónicas y emocionales relativas a fenómenos generadores de satisfacción y de privación (tensión y relajación).

Mientras que las sensaciones propioceptivas surgen con la fijación visual que posteriormente van a originar la verdadera exploración óptica del mundo, a la que le seguirá la exploración espacio-cinestésica.

Algunos libros que pueden revisar

REFERENCIAS
A continuación les presento una lista de libros que pueden revisar, sólo tendrán que preguntar cuáles se encuentran en la biblioteca del Pedagógico de Barquisimeto (Venezuela) sector oeste y cuáles en el este:

Nota: ya les he colocado las cotas para que se les haga más fácil la búsqueda.


El arte teatro en Colombia González, Fredy cota: 372.66 Go43a
El malestar en la pedagogía: el acto de educar desde otra identidad docente. Medina, Jorge.
Cota: 370.7 M491
El color de lo incoloro: miradas para pensar la enseñanza de las ciencias. Gvirtz, Silvina.
Cota: 372.35 C718
Pedagogía del oprimido. Paulo Freire. Cota: 371 F915p 2005
Dinámica de grupo. Armando Agallo Barrios. Cota: 302.3 A259d
Aprender y enseñar en contextos complejos. María de los Ängeles Sagastizabal.
Cota: 370.1 A654
Enseñar y aprender en grupos cooperativos. Daniel Stigliano. Cota: 371.19 S81
Mundos en movimientos. Iván de la Vega. Cota: 304.87 V422m
Juegos musicales para estimular la atención y la concentración. Zorrillo, Pallavicino. A.
Cota: 371.3078 Z83j

EDUCACIÓN CORPORAL

BIENVENIDOS TODOS AL CURSO DE EDUCACIÓN CORPORAL!

Espero que se cumplan todas sus expectativas y sirva esta asignatura para que se motiven, en un futuro, a orientar su desempeño docente en el área de la psicomotricidad.

En las próximas entradas iré colocando tanto resúmenes de las clases como datos bibliográficos de interés.

Un abrazo

lunes, 19 de julio de 2010

Foro

BIENVENIDOS AL FORO DE EXPRESIÓN ARTÍSTICA EN EDUCANDOS CON NECESIDADES ESPECIALES

Espero que este espacio nos sirva a todos para desarrollar discusiones que nutran esta temática tan interesante para cualquier docente.

lunes, 9 de noviembre de 2009

El cuento que viene

Antonio González y Ana Torrellas en el Instituto Cervantes de Ammán (Jordania)
El 16 de noviembre a partir de las cinco de la tarde estaremos en el Instituto Cervantes (calle Mohammed Hafiz Ma´ath St, del Jebel Ammán), realizaremos dos conversatorios y dos muestras de nuestro repertorio como narradores orales.
De la oralidad a la cuentería

Antonio González Beltrán
lacaratula.wordpress.com



Desde que el primer ser humano sintió la necesidad de contar su memoria, su experiencia, y se colocó ante su comunidad, la gente con la que convivía, para decir o cantar sus vivencias, ahí nació el fenómeno que denominamos oralidad, que tiene manifestaciones muy variadas, pero siempre muy parecidas en el fondo y la forma, en todo el mundo.
En el África Negra, surgieron los griots, los detentadores de la palabra, los que conservan en su memoria los cuentos, los cantos, las danzas e, incluso, la historia de su pueblo. El griot es el personaje más importante de su tribu, junto al hechicero y el Jefe del poblado. Aún persisten hoy día en su actividad, muchos de ellos dispersos por el mundo.
En la Europa posterior al imperio romano surgieron los saltimbanquis, farsantes, histriones, remedadores, bufones, charlatanes, romanceros, decidores, palabreros, en definitiva, los juglares, todos utilizando técnicas orales de comunicación.
La Palabra como instrumento de comunicación directa con un público interlocutor. La palabra dicha o cantada –incluso bailada- para la conservación de la cultura de un pueblo, de su personalidad.
Así lo hacen actualmente los narradores orales de la halka magrhebí, en el norte de África, los fabuladores árabes, en los cafetines de las ciudades del oriente mediterráneo o los cuenteros de Colombia, de Venezuela, de México...; en definitiva, los narradores orales de todo el mundo.
Se dirigen a un público, muchas veces espontáneo, no programado, para transmitirles su tradición oral o la creación de otros productos artísticos elaborados a partir de elementos literarios.





El oficio de contar

Cuando uno cuenta en una plaza, desde un escenario, en una biblioteca, en un bar, en un café, en un hospital o en una cárcel, pongamos por ejemplo, estamos realizando un acto de cuentería, es decir, una de las múltiples manifestaciones del teatro.
En mi caso, yo considero que soy un actor que cuenta historias o cuentos; es decir, un cuentero. En el marco histórico de las artes escénicas, se trata de uno de los oficios más antiguos y más extendidos del mundo, pero en muchos lugares se ha perdido el oficio e incluso su nombre.
El modelo de teatro habitual más conocido es el normativo aristotélico, que a veces nos hace olvidar que existen otras muy variadas formas teatrales, incluso más originales (es decir, más cercanas al origen de nuestro arte).
Los cuenteros somos herederos de los “thymelicis” o de los “saltatori” greco-romanos, transformados en joculatores, saltimbanquis, farsantes, histriones, remedadores, bufones, titiriteros, charlatanes, romanceros, decidores, palabreros, decimeros...; digámoslo para entendernos: en juglares. Su repertorio, que no nos llega de forma directa, estaba compuesto por canciones de gesta, romances, vidas de santos, cuentecillos tradicionales, exiemplos, patrañas, enredos, sucedidos, dichos, refranes, canciones del campo, de boda, poesía lírica... Acompañados de música –que generalmente ejecutaban ellos mismos- o sólo con la voz y el gesto, reunían a su auditorio en la plaza pública, en la taberna, en la mismísima Corte o, incluso, ante los soldados, arengándolos con ejemplos heroicos antes del combate.

El teatro, un acto de oralidad

Hoy en día, el teatro sigue siendo –salvo en la pantomima y la danza, que nos narran con otras técnicas- un acto de oralidad, pues el texto nos llega por la mediación oral de los intérpretes. El hilo conductor no es la lectura –el teatro no es literatura- sino la voz y el gesto de un demiurgo, el actor/la actriz, que nos transmite el texto.
Oral es el origen de la literatura, de la creación poética, prefiero llamarla. La escritura vino después. Toda la literatura producida hasta la invención de la imprenta, y más allá, está pensada, creada, para ser dicha o cantada en público ante un auditorio “oral-aural”, según expresión de W. Ong. La creación poética ha sido transmitida de manera oral hasta épocas bien recientes en las que no sólo la escritura estaba ya generalizada sino también la alfabetización. Y hay países y culturas con una literatura culta, que mantiene sus formas orales coloquiales muy vivas.
La figura del narrador de historias y también la del lector, que compartían con su comunidad –tanto familiar como socialmente considerada- el goce sonoro de la palabra artística -escénica, naturalmente-, está todavía vigente en nuestra memoria más cercana.

Juglar y bululú, creadores de un teatro comunicacional

Volviendo a nuestras formas primigenias de teatro, nos encontraremos con un personaje vagando de pueblo en pueblo, prohibido, excomulgado, sin posibilidad siquiera de ser enterrado en sagrado, pero que tiene un nombre glorioso para las gentes del teatro: el bululú, heredero y continuador de aquellos juglares que, a fin de cuentas, venían a ejercer el mismo oficio.
El juglar-bululú es un actor que va contando los elementos narrativos del texto y que sabe diferenciar claramente, vocal y gestualmente, a los personajes que van apareciendo, en una actitud que se confunde con la personación del teatro normativo; realiza múltiples y sucesivas identificaciones y vuelve sistemáticamente a sus actitudes y modos de narrador oral. No tiene espectadores sino interlocutores, los tiene delante, los mira, se gira en redondo para que todos los que lo rodean puedan escuchar y ver; puede incluso repetir un pasaje si cree que un sector del público no se ha enterado, o detener el relato en el momento más interesante para pedir dinero (es un profesional que come de su oficio); improvisa según la situación, y vuelve al hilo de su narración que no ha memorizado sino que ha aprehendido para poder manipularla.

Coincidencias interculturales

Es curioso constatar que esa es la forma tradicional, y durante largo tiempo única, de teatro en el mundo árabe mediterráneo, y aún hoy sigue viva: se trata de la “halka”, que reúne a músicos, cantantes, culebreros, magos del fuego y del agua, pero sobre todo a los “hlayqi”, los “arraui”, los “alhakauati”, los “medeh”, los “bululah”; es decir, los cuenteros, ¿o podríamos decir juglares? ¿o bululús?
Bululah/bululú, ya ven qué cerca. También existe en árabe dialectal argelino el término “bululú”, utilizado como sinónimo de “hombre del saco”, el que se lleva a los niños que se portan mal, “el loco”. En Venezuela, se usa la expresión “tremendo bululú”, cuando hay un gentío armando escándalo. Ya ven, no estamos tan lejos unos de otros. Ni lo están ambos artistas, que realizaban y realizan el mismo oficio.

Cuentería y teatro épico

Y ese mismo oficio es el de los cuenteros, que, no sólo utilizan la tradición oral sino también la literatura: la “oralitura”, dicen algunos: la literatura oralizada; con lo que el ciclo cultural se cierra, acercándonos a formas del teatro, alejadas de lo aristotélico, de los naturalistas y stanislawskianos, y más cercanas a las teorías de Bertold Brecht.
En cuentería y en el teatro épico –que, en definitiva, es lo mismo-, el actor no es el personaje, sino que lo representa; tampoco se identifica con él, ni pretende que el público lo haga. Se pretende que el público vea lo que le pasa a ese personaje y que saque las conclusiones pertinentes; el actor, el cuentero, presenta a ese personaje pero él queda fuera. De todas formas, como de teatro se trata, el cuentero, como los demás, incorporará a un personaje: el que él haya elegido para la narración, que muchas veces tratará de confundirse con la personalidad del propio actor, pero que, en definitiva, será un personaje: el cuentero paisa, en algunos colombianos, el cuentero urbano, el tabernario, el juglar fingido, en otros. Y como el cuentero utiliza la improvisación, puede en algún momento utilizar la descontextualización, introducir referencias al entorno, entrar y salir del cuento para hacer ver que estamos en un juego de complicidad, contando y escuchando. Es decir, que estamos inmersos en un fenómeno comunicacional, que no es unilateral sino de ida y vuelta; de manera que la sugerencia del cuentero provoca, en sí mismo y en su interlocutor, la re-creación del mundo poético propuesto.
Estamos hablando de oralidad, del uso de la palabra con fines comunicacionales, en un contexto escénico, es decir, artístico.
Parece obvio afirmar, pues, que el juglar, el bululú, el bululah, el cuentero son actores que practican un tipo de teatro -distinto del aristotélico, del llamado normativo- que está en el origen del teatro.
La obsesión de comunicar


por Ana Torrellas Quintero


Para los narradores orales contar una historia es más que un trabajo, es un impulso, no mejor dicho, es una fuerza poderosa que nos empuja a querer comunicarnos con un público, que a su vez también siente una poderosa atracción por escuchar cuentos.
Así, en estas condiciones, el cuentero/la cuentera y el público interactúan. El narrador tiene la posibilidad de moverse por el espacio, utilizar elementos, vestuario, la música, los gestos y las bondades de la voz como el volumen y el tono, pero el interlocutor tiene la potestad de recrear mediante la imaginación aquella suerte de situaciones por las que pasan los actantes del cuento.
El que escucha concatenará la historia que se le está presentando con la realidad que conoce o que ha visto, o tal vez, que ha anhelado y es ahí, en ese momento, en donde el discurso del cuentero y del que escucha se mezclan en una urdimbre insospechada de ideas, pensamientos, creencias, prescripciones sociales, afectos, sensaciones, tradiciones, sueños y esperanzas.
Antes de continuar analizando esta maravillosa forma de comunicar, es oportuno que definamos lo que entenderemos por cuento, para ello tomaremos la definición que utilizó Imbert (1979) citado en Padovani (1999, p. 32): “El cuento es una ficción en prosa, breve, pero con un desarrollo tan formal que desde el principio, consiste en satisfacer de alguna manera un urgente sentido de finalidad.”
Otro concepto nos los aporta Martín (2001, p. 28) cuando afirma:
El texto narrativo es aquel en que un agente relata una historia. Referir, relatar, rememorar, se entrelazan en la trama del género narrativo con el sentido de “hacer volver”, “traer a la memoria”, contar, en fin, algo sucedido, que puede ser un hecho histórico o una pura invención.

Dentro del texto narrativo encontramos el llamado cuento maravilloso, por ser el que utilizaremos como modelo, necesita también de una definición, así tenemos que desde el punto de vista morfológico, este tipo de texto se conceptualiza como todo desarrollo que parte de una fechoría o carencia y pasando por diversas funciones intermedias culmina en positivo, esta última función puede ser la recompensa, la recuperación del objeto perdido o la reparación del mal, así como también, los auxilios y la salvación durante la persecución.
Cada nuevo perjuicio o nueva carencia, origina una nueva secuencia. Por lo tanto un cuento puede estar conformado por una o varias secuencias. Los cuentos compuestos por varias secuencias pueden presentarlas de manera concatenada o entrelazada.
Otro concepto nos lo presenta Rodríguez, 1982, citado en Padovani, 1999, p. 63, quien define el cuento maravilloso de la siguiente manera:
Son una clase particular de los cuentos populares más ampliamente denominados “de hadas”, “de encantamiento” o “fantásticos”, transmitidos, como todos los cuentos populares, de forma oral, sin que la transmisión afecte, por lo común a una determinada estructura narrativa, la cual se mantiene incólume, por mucho que pueda variar el cuento en todo lo demás.

En el cuento maravilloso lo importante son las acciones que hacen los personajes, no los personajes en sí mismos como se podría creer. Predomina la acción y la causalidad hace progresar la historia. En este sentido Propp (1992) afirma que las funciones de los personajes se pueden organizar en esferas de acción. El autor afirmaba que podíamos encontrarnos con treinta y una.
Sin embargo, para Padovani (ob. cit.) el número de funciones es limitado, las más importantes son: la fechoría (daño y/o carencia) que sufre el héroe, luego la partida y por último, el castigo o el matrimonio.
Otra situación que hay que resaltar es la relación entre los objetos mágicos y los auxiliares mágicos, que si bien ambos funcionan de la misma manera, es más cómodo llamar a los seres vivos auxiliares mágicos y a los objetos y a las cualidades, objetos mágicos.
Ahora nos detendremos en los auxiliares mágicos, ya que podemos encontrar de tres tipos: los auxiliares universales, aquellos que son capaces de cumplir las cinco funciones del auxiliar (sabiduría profética, reacción ante los actos del donante, el matrimonio, la partida para efectuar la búsqueda y compensar el agravio o la carencia). Los auxiliares parciales, aptos para desempeñar solamente ciertas funciones y los auxiliares específicos que no cumplen más que una función. Como ejemplos podemos citar: el espejo en Blancanieves y los siete enanos, la lámpara de Aladino, Pepe Grillo en Pinocho, entre otros.
Hasta este momento hemos hablado de las funciones de los personajes pero no de los mismos propiamente, así tenemos que en los cuentos maravillosos nos encontraremos (seguramente) con: el agresor (malo, antihéroe), el cual se muestra dos veces en el transcurso de la acción. La primera vez aparece de repente, de forma lateral y luego desaparece, la segunda vez se presenta como un personaje que se buscaba, en general, al término de un viaje en que el héroe seguía a un guía. Otro personaje es el donante, a éste se le encuentra casualmente, la mayoría de las veces. Luego está el auxiliar mágico, el cual es introducido en la historia en forma de regalo.
El mandatario, el héroe, el falso-héroe y la princesa forman parte de la situación inicial. A veces no se dice nada del falso-héroe en la enumeración de personajes de la situación inicial; pero después se sabe que habita en la corte o en la casa. La princesa, lo mismo que el agresor, aparece dos veces. La segunda vez aparece como el personaje buscado.
En este tipo de cuento, los personajes son esquemáticos, lineales, no tienen mundo interior ni particularidades que los definan, ni relaciones con el pasado o el futuro, es decir, son previsibles.
En suma, el cuento maravillo se rige por cinco leyes: a) ley de apertura y cierre, estos cuentos comienzan lentamente y luego la trama se va complicando paulatinamente hasta volver a la calma; b) la repetición para enfatizar una idea; c) ley de contraste o de las polaridades; d) ley de importancia del comienzo y el fin, y por última; e) ley de concentración en un personaje principal.
Cerramos este apartado de los cuentos maravillosos resaltando la importancia que tienen para el espectador contemporáneo, ya que por tener su origen en los mitos primitivos, el público transita por la iniciación en la vida aportada por los cuentos, con sus pruebas, obstáculos, y aun cuando puedan recibir otras interpretaciones se encuentran en lo más profundo del ser y siempre se puede vibrar con ellos, pues corresponden a la memoria de la especie, a la cultura oral, al folclore.
Así como los cuentos maravillosos se encuentran dentro de los cuentos tradicionales, también encontramos otras subclases como: los de animales y los de personas. Dentro de estos últimos se pueden encontrar, cuentos de pícaros, de tontos y de exagerados-mentirosos. También están los cuentos de fórmula, en ella se encuentran: los cuentos mínimos, los de nunca acabar y los acumulativos.
Los cuentos de fórmula con frecuencia no tienen autor conocido y apuestan por el disparate y la extravagancia, así los mínimos funcionan muy bien como inicio o cierre; en éstos lo que importa es el ritmo y la rima.
Luego tenemos el cuento moderno, éste es producto de la valorización que se hace del relato corto del siglo XIX (durante el romanticismo), su característica más sobresaliente, además de la brevedad, es la originalidad con la que presenta el tema y las técnicas narrativas empleadas.
En su estructura encontramos: (a) brevedad -como ya lo hemos mencionado-; (b) unidad; búsqueda de efecto; (c) intensidad; (d) recorte anecdótico; (f) índole oral; (g) función simbólica.
La brevedad es inherente al suceso narrado y no sólo a su mayor o menor extensión.
El criterio unidad se relaciona con varios aspectos del cuento, es decir, unidad total de tiempo, lugar y acción, unidad por tener un centro de interés, sin intrigas paralelas ni digresiones innecesarias y por último, la unidad de impresión, la cual es indispensable para lograr el efecto preconcebido.
En tercer lugar está la “búsqueda del efecto”, la narración se concentra en un solo elemento y subordina todo al logro de un efecto emocional, que proviene de un desenlace minuciosamente preparado.
Por intensidad entendemos la conquista de la estética y por ende de la comunicación artística. No se trata de que los sucesos sean de por sí intensos como que su propuesta se sitúe en lo esencial y profundo. La intensidad se relaciona con la fuerza expresiva que delimita y enfatiza el acontecimiento.
El recorte anecdótico se refiere a que el cuento moderno nos sirve de espejo de la realidad, a la que le confiere dimensión extraordinaria.
La función simbólica se observa cuando nos trata de explicar lo aparentemente inexplicable, siempre nos propone una sorpresa y una interpretación.
Hasta aquí lo relacionado con el texto narrativo, ahora corresponde analizar la narración oral como técnica artística, pero también, didáctica que facilita el aprendizaje del lenguaje oral.
¿Cómo Contar Cuentos?
Mediante la narración de cuentos el narrador ejercita todas y cada una de las modalidades de la comunicación, las de recepción del lenguaje como el escuchar y el leer, así como las expresivas, el hablar y el escribir. Con este dominio de la lengua, el narrador se incluye en la cultura democrática, cooperativa e integradora y por supuesto socializante, es decir, que a través de la práctica como narrador oral, quien la ejerza (narrador, docente, estudiante, entre otros), interactúa socialmente, procurándose mayores y mejores oportunidades de pertenencia e identidad y por su parte, la sociedad (los interlocutores) le ofrece su reconocimiento.
En consecuencia, quien narra cuentos recibe un doble beneficio; por una parte, nutre su área afectivo-social cuando aprende a mostrar un trabajo ante un público. Es así como el impacto psicoafectivo del relato sobre quien lo practica es indiscutible porque cuando se narran cuentos se abre un diálogo intuitivo entre el yo y el inconsciente mucho más beneficioso para la salud mental que la descarga de angustias y anhelos que se hace cuando se sueña dormido. Preparar un cuento implica desordenar los cajones del interior y luego volverlos a ordenar, representa poner en orden la casa interior.
El otro beneficio se observa en la adquisición de la competencia lingüística ya que narrar o escuchar cuentos se practica sobre los niveles estructurales del lenguaje: fonético-fonológico, morfológico-sintáctico, léxico-semántico y pragmático.
Mientras que para el espectador, lo maravilloso de la historia está allí para plantearle cómo funcionar en las diversas situaciones que la vida nos plantea. El cuento aparece entonces como una forma didáctica de resolver situaciones problemáticas de la vida diaria.
Al respecto, Gillig (2000, p. 90) se pronuncia afirmando:
…el cuento maravilloso pone en escena nuestras problemáticas más íntimas y permite simbolizar el trabajo psicoafectivo de nuestro inconsciente, y ponerlo en resonancia con el inconsciente colectivo que es expresado en significados más o menos ocultos que permiten la proyección y la identificación.

De la misma manera ancestral de contar cuentos, como se ha hecho desde épocas muy remotas, el cuentero de hoy recrea con la palabra y el gesto una atmósfera de convivencia con el público.
Para contar un relato se recomienda partir del reconocimiento de la estructura narrativa, macroestructura textual según Dijk (1998), pues allí está el orden temporal y las sucesiones de hechos. Como primera actividad se debe identificar la unidad mínima del cuento, es decir, el acontecimiento que desencadena la acción.
Como segunda actividad, de preparación del cuento, está la de enlazar los acontecimientos en un esquema lógico, ubicar a los personajes en el espacio y las acciones que éstos desempeñan.
La tercera actividad se relaciona con el narrador, el o los puntos de vista que le imponga a la historia, las inflexiones de voz, el ritmo al narrar, el gesto.
El conjunto de estas tres actividades conforman el discurso, Martín (ob. cit.) apoya esta idea diciendo que la historia que se cuenta y el discurso son aspectos solidarios en el acto de narrar; puesto que no hay cuento sin narrador, así como, tampoco hay cuento sin oyente participante. Ese oyente cómplice, atento y con una fantasía actuante que recibe esa intensa unidad, esa concentración estética y ese estallido emocional que conforman la narración oral.
Dice Ana María Bovo (Narradora Argentina) (2002, p. 11)
“Los narradores son los que, a través de sus palabras, te suben a naves mágicas sin remeros ni timonel. Te cruzan de un mundo al otro. En principio, todos somos narradores. Narradores espontáneos. Porque narrar es parte fundamental de nuestro quehacer cotidiano, de nuestra experiencia. Con la suma de historias que preexisten en la memoria y nos resultan significativas, vamos trazando poco a poco nuestra biografía.”

Afirma que para contar cuentos se necesita de una enorme intuición para administrar la información, esa es la clave para conseguir la estética al narrar. Si se sabe administrar la información y se dosifica en la cantidad y orden necesario, se le dan las condiciones al espectador para que se interese en lo que se está relatando. En esto coincide con Padovani (ob. cit.).
Finalmente, en la narración oral es central el aspecto de la convivencia, de reunión y encuentro de presencias, de pasarla bien con los otros, de incorporar al otro. Implica, un deseo de reciprocidad con el que escucha, es un placer compartido, es una obsesión compartida.


REFERENCIAS
Bovo, A. (2002). Narrar, oficio trémulo. Buenos Aires: Atuel.

Dijk, T. A. van (1998). Estructuras y funciones del lenguaje. (Mayra Gann y Martí Mur Trad.). (12a. ed.). México: Siglo Veintiuno.

Gillig, J. (2000). El cuento en pedagogía y en reeducación. (R. González, trad.).
México: Fondo de cultura económica. (Trabajo original publicado en 1997).

Martín, T. (2001). El tejido del cuento. Barcelona: Octaedro.

Padovani, A. (1999). Contar cuentos. Desde la práctica hacia la teoría. Buenos Aires: Paidós.

Propp, V. (1992). Morfología del cuento. (8va ed.). Madrid: Fundamentos.

jueves, 15 de octubre de 2009

Propuesta de espectáculos para la próxima temporada









Ana Torrellas


Unipersonales:

Entre los misterios gozosos y los dolorosos

Entre los misterios… es una especie de anecdotario en donde el humor y el drama se entremezclan para hilar las historias que se cuentan. Éstas son tomadas de la vida contemporánea, en donde pareciera que nada nos sorprende y que todo se ha probado, sin embargo, cuando recostamos la cabeza en la almohada y nos quedamos mirando los toros desde la barrera, nos damos cuenta que en realidad, cada cual en su momento, sí que ha transitado por entre los misterios gozosos y los dolorosos, nos guste o no.


Siéntanse aludidos

Siéntanse aludidos es un unipersonal para el cual se han tomado historias de la literatura universal en donde se reflejan situaciones posibles a ser vividas por cualquier persona.
Circunstancias expuestas, tal vez, con un tono exagerado, ¿pero acaso la vida “real”, en ocasiones, no se nos presenta desmesurada?...
En esta ocasión, Ana Torrellas pretende tomar el humor sarcástico del realismo mágico latinoamericano de Jairo Aníbal Niño (Colombia), Ángeles Mastreta (México), Mónica Montañés y Nilda Sarmiento (Venezuela) combinándolo con la áspera desnudez que hace Rosa Montero de la realidad española.

Ambos espectáculos se han presentado en festivales internacionales de la oralidad de Venezuela, México, Colombia y España.

Necesidades técnicas:
Escenario, plataforma o espacio al aire libre: 5m. de ancho x 4m. de fondo (medidas aproximadas).
Equipo de iluminación.
Equipo de sonido: en caso de que el espacio lo requiera con micrófono inalámbrico de solapa.

Infantiles:

Desde allende los mares

Aunque ya se ha dicho muchas veces la actividad de escuchar cuentos es una de las más escogidas por los seres humanos a cualquier edad, pero qué rico se siente uno cuando le cuentan de cerca, con ese calor de los míticos cuentos de una abuela rodeada por sus nietos; pues de eso se trata, de contar cuentos a los bebés muy cerca de ellos, haciéndoles participar ya sea bailando, cantando o acariciando a una marioneta.
Desde allende los mares es un unipersonal en donde la actriz Ana Torrellas se presenta con un personaje narrador que hace que los niños/as se paseen entre la imaginación, los sentimientos y la expresión.
Este espectáculo ha sido presentado en festivales de narración oral de Venezuela, en las bibliotecas: Sant Joan de Alicante, en la ludoteca de Calahorra (Rioja), en la bebeteca del Centro de Educación Infantil Diamela en Coslada-Madrid.

Necesidades técnicas:
Espacio escénico que permita la cercanía del público con la actriz: espacios abiertos en bibliotecas, bebetecas, gimnasios, aulas, escenarios, jardines, parques, entre otros.
Preferentemente suelo de madera o con moqueta/alfombra.

Senticuentos

Los sentimientos no son buenos ni malos, son eso, sentimientos, que nos acompañan desde antes de nacer hasta que dejamos de hacerlo… La rabia, el miedo, la alegría y la tristeza, en sus diversos matices, son presentados en una fina urdimbre de historias de escritores argentinos, brasileños, españoles, japoneses y venezolanos.
Todo esto para conseguir desmitificar que la rabia es destructiva, que el miedo implica cobardía, que la tristeza te enferma y que el único sentimiento positivo es la alegría.
Senticuentos les presenta a los niños/as, y a los que ya no lo son, alternativas innovadoras a la hora de expresar las emociones.
Espectáculo dirigido especialmente a escolares de infantil y primaria.

Necesidades técnicas:
Espacio escénico: espacios abiertos en bibliotecas, gimnasios, aulas, jardines, parques y salones de actos o teatros, entre otros.
Equipo de iluminación.
Equipo de sonido: en caso de que el espacio lo requiera con micrófono inalámbrico de solapa.

El hada mariposa


El Hada Mariposa espectáculo orientado para niños menores de diez años, en donde el personaje principal es un hada distraída y pizpireta a quien se le congelaron las alas y no puede volar… por lo que agotará todos los recursos para poder salir del atolladero donde se ha metido y así poder volver a volar, para ello utiliza sortilegios, el baile, el juego y por supuesto los cuentos… este trabajo ha participado en el XXV Festival Internacional de Teatro de Oriente, Barcelona –Venezuela, el Festival Internacional de la Oralidad de Elche, Sala La Carreta (Elche), Sala El Ring (Alicante) y otros lugares teatrales.

Necesidades técnicas:
Espacio escénico: espacios abiertos en bibliotecas, bebeteca, gimnasios, aulas, escenarios, jardines, parques, entre otros.
Equipo de iluminación.
Equipo de sonido para reproducción de música con micrófono inalámbrico de solapa.



Antonio González Beltrán

Unipersonal:

Con acento mediterráneo


Un espectáculo lleno de magia, de ternura, de fuerza y de humor, basado en textos indiscutibles de la literatura española y latinoamericana, de autores que van desde el Arcipreste de Hita a Edgard Neville (España), pasando por Jairo Anibal Niño y Gabriel García Márquez (Colombia), Ángeles Mastreta (México), o Eduardo Galeano y Mario Benedetti (Uruguay), para terminar con una rondalla de la tradición oral ilicitana, recogida en el campo de Elche.
La Carátula ha recorrido con este montaje España, Francia, EE.UU. de Norteamérica, Argelia, México, Cuba, Argentina, Colombia y Venezuela, donde recientemente ha recibido el homenaje del Festival Internacional de la Oralidad de Barquisimeto.

Necesidades técnicas:
Escenario o plataforma de 6 m. X 5 m.
Equipo de iluminación.
Equipo de sonido. En caso de que el espacio lo requiera, micrófono inalámbrico de solapa.


3 monólogos 3

3 textos, 3 autores

obras de
Francisco García Pavón


Alberto Miralles

y

Francisco Nieva


3 monólogos 3: 3 textos, 3 autores ofrece, además, 3 estilos distintos, 3 maneras de ver el mundo, de mostrarlo. 3 puntos de vista que demandan también otras tantas maneras de interpretarlos, de representarlos, lo que exige técnicas diversas.
Desde la narración oral para García Pavón, habrá que pasar a la actuación realista, que no naturalista, en el caso de Alberto Miralles y, desde ahí, a la ensoñación onírica y plástica para Francisco Nieva.


El entierro del ciego
es el texto elegido de Francisco García Pavón, que forma parte de sus Cuentos republicanos, es decir de sus recuerdos adolescentes de la Segunda República española en su Tomelloso natal. Aparecen tipos variopintos populares llenos de poesía, de vitalidad y trascendencia, a través de un lenguaje puro, enraizado en la tierra, pintoresco y expresivo. Literatura “tradicional” pero no arcaizante, donde está vivo el humor irónico.

César, es necesario que hablemos, de Alberto Miralles, que, desde las técnicas características del teatro breve, condensado, nos plantea una obra llena de contenidos que le sirven para reflexionar sobre la monotonía de la vida conyugal, la rutina, pero también nos habla del miedo a la soledad, al desamor, a la pérdida de nuestros puntos de referencia para seguir viviendo. Es también una declaración de amor. César es un desquiciado y eso hace que todos esos temas cobren una especial cualidad vistos a través suyo: humor a través de un personaje.

El dragón líquido es un “monólogo perverso” de Francisco Nieva, incluido en su Centón de Teatro. Perversión y sexo, vistos como juego teatral, utilizados para provocar y divertir, para quebrar las formas hipócritas de la apariencia y romper con los tabúes que la encorsetan. Es un texto que anuncia ya otros desarrollos de su teatro en esta dirección. Nieva es también un arriesgado escenógrafo y nos inspira en sus acotaciones visualizaciones escénicas llenas de plasticidad.
En su conjunto, un arriesgado ejercicio teatral muy tentador, lleno de humor y de poesía; de observación inteligente de la vida desde tres ángulos muy dispares, pero complementarios.
Es cuestión de ver y escuchar, de disfrutarlo.

3 monólogos 3

Necesidades técnicas
Escenario de 8 m. x 8 m.
Equipo de iluminación
Equipo de sonido


Reparto

Antonio González Beltrán

Con la colaboración de

Ana Torrellas





Producción.................................. La Carátula y Magari Studio



Ayudante de producción............................Ana Pepi Nogueroles

Dramaturgia...........................................Antonio González

Música original..........................................Héctor González y Jorge Gavaldá

Escenografía, Iluminación y Dirección técnica...................... Nazario González
Construcción escenografía..................................................Vito dal Molin
Carlos Gallardo
Roberto Daruich

Cartel..................................................................... Manolo Maciá

Vestuario................................................................ Angie Álvarez
Attrezzo.................................................................La Carátula
Técnico de escena....................................................... Carlos Gallardo

Ayudante de dirección.....................................................Juan Carlos Pumar
Dirección........................................................................... Antonio González Beltrán

3 monólogos 3







LA CARÁTULA

Elche (Alicante. Comunidad Valenciana)

Fundada en 1964, cuenta entre las compañías de más larga y continua trayectoria del teatro español. Miembro del grupo fundador del llamado “Teatro independiente”, en 1.970 obtiene el Premio Nacional de Teatro Juvenil en Valladolid. Se ha caracterizado por su búsqueda en las vías del Nuevo Teatro Español, o en los clásicos de la vanguardia europea e, incluso, en un nuevo lenguaje basado en la poesía, utilizando técnicas de actuación, títeres, pantomima, ballet clásico, danza contemporánea, baile español, flamenco, e incluso el bel canto o la canción en diversos estilos.
Ha recorrido toda España y ha abierto nuevas vías de expansión hacia Europa y América, presente en Festivales como el Off de Aviñón, en Francia, el de la Ciudad de México, el Iberoamericano de Bogotá, el Internacional de Narración Oral Escénica de La Habana, el Iberoamericano de Teatro de Cádiz, el Encuentro Teatral España Venezuela, la Muestra de Teatro en Primavera de Madrid, la Muestra de Teatro Joven de Irún, el Festival Internacional de la Oralidad de Barquisimeto (Venezuela), el Festival Iberoamericano de cuenteros Abrapalabra de Bucaramanga (Colombia), Bienal Internacional de la Oralidad de Santiago de Cuba, Foro Internacional de la Oralidad de México, el Festival de Teatre i Música Medieval d’Elx, la Transmarató de L’Espectacle de Barcelona, la Rassegna di Teatro del Mediterráneo de Agropoli (Italia), Les nuits de la Parole, de La Mounède-Toulouse (Francia). Ha participado en festivales de teatro en Sidi-Bel-Abbés, Constantina, Mostaganém y Medea, en Argelia. Destaca su presencia en la cartelera de Madrid, París, New York, Caracas, Bogotá, La Habana, México y Londres.
Son los organizadores del Festival Internacional de la Oralidad, con el que participan en el Circuito Internacional de Festivales de la Oralidad (CIFO) y la Red de Festivales del Instituto Internacional del Teatro del Mediterráneo.
Ha cosechado numerosos premios, entre los que podemos destacar el Premio Nacional de Teatro Juvenil, en 1970, el premio del público del Festival de San Javier, el “Coup de pouce du off” del Festival de Avignon, el premio a la mejor interpretación masculina del XXII Festival de Cine Independiente de Elche, el premio especial del jurado en el festival XVII Alicante a Escena, entre otros muchos.

lunes, 12 de octubre de 2009

VI ENCUENTRO DE NARRACIÓN ORAL

Hola a todos y todas,

Hace unas semanas fui invitada a la reunión organizativa del VI Encuentro Narración Oral de España organizado por la Asociación de Narradores y Narradoras de la Comunidad Valenciana, allí estuvimos definiendo fechas, lugar y temáticas.

Como fechas se estipularon los días 26,27 y 28 de Enero próximo. En cuanto al lugar, se escogió un albergue rural La Llometa de Llavata (Liria-Valencia).

Para participar pueden acceder al blog: http://6encuentronarradores.wordpress.com/

Espero se animen y asistan!